La Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) hizo conocer su preocupación por la incertidumbre en el abastecimiento de combustible, que afecta al sector agrícola, con diésel oíl para pequeños productores, pero principalmente del diésel ULS, destinado a medianos y grandes productores.
El presidente de Anapo, Abraham Nogales, advierte que esta situación crítica pone en riesgo la producción de 350 mil hectáreas de soya ya sembradas en el norte integrado, cuya cosecha debe comenzar en octubre y que representa una inversión de 300 millones de dólares. Además, está afectando el inicio de labores agrícolas de preparación de suelos para la campaña de verano 2025-2026, que es la más importante del país, en la que se proyecta sembrar 1,5 millones de hectáreas, con cultivos de soya, maíz y sorgo, con una inversión estimada de mil millones de dólares.
Nogales explicó que el problema de incertidumbre en la provisión de diésel, se arrastra desde noviembre de 2024, cuando comenzó a escasear el carburante provisto por Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) a los productores que compran de forma directa y retiran desde la Refinería de Palmasola. La provisión continuó irregular desde principios de año y se ha agravado desde mediados de agosto hasta la fecha.
“La incertidumbre en la provisión de diésel abrió espacio para que se masifique el agio, la especulación y la reventa de combustible, con lo que se conoce como mercado negro”, manifestó.
Que es prioridad que las autoridades de Gobierno solucionen lo antes posible esta crisis de abastecimiento de diésel que existe para el sector agropecuario, porque se está poniendo en riesgo la producción de alimentos para el país y por otra parte, los excedentes que son destinados a las exportaciones y que significan el ingreso de divisas.
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